Recetas por palabras clave: tartas fondant

La técnica del Wax paper transfer

21 Oct

Hace tiempo leí que era posible imprimir imágenes en un papel encerado (wax paper o papel de hornear) y transferir esa imagen a otra superficie, como por ejemplo, madera. Es ese tipo de cosas que lees un día, y piensas “ala, qué guay! lo probaré” y se quedan guardadas en tu mente hasta que un día, te acuerdas y lo pones en marcha.

Eso me ocurrió este verano. Mi mañoso padre, cogió unas cuantas maderas, un poco de pintura, y, como por arte de magia, me montó un puesto de limonada súper, súper chulo! Ideal para colocar mi dispensador de limonada. Pero el puesto no estaría completo sin un cartel bonito, y aquí es cuando entra en juego la técnica del wax paper transfer. Elegimos una tipografía bonita y con aire vintage. Escribimos la palabra “limonada” y con un programa de edición de imágenes volteamos la palabra, como si la mirásemos a través de un espejo. La imprimimos en un papel encerado recortado a tamaño DinA4 y lo colocamos sobre la madera que haría de cartel. Con ayuda de un trapo repasamos cada una de las letras, presionando bien para que la tinta se traspasara a la madera. Retiramos el papel y…voilà!

collage

 

Pues bien, todo este rollo que os he soltado es para contaros que podéis usar esta misma técnica para el fondant. Lógicamente no imprimiendo la imagen, bueno, si es impresora con tinta comestible, quizás sí se puede…esto ya no os lo aseguro porque no lo he probado.

La cuestión es que hace unas semanas tuve que preparar una tarta que tenía que contener el logotipo de una tienda de juguetes de Zaragoza. El logotipo tiene una tipografía muy concreta y me pareció difícil y arriesgado hacerlo “sin ayuda”, a mano alzada.

Aquí tenéis la tarta terminada:

tarta abra

 

 

Así que apliqué la misma técnica del wax paper. Volteé la imagen del logotipo y la imprimí. Coloqué el papel encerado y lo fijé con celo. Con ayuda de un rotulador de tinta comestible repasé todas las letras. Después di la vuelta al papel, lo coloqué encima del fondant (esto hay que hacerlo a la primera porque una vez que colocas el papel la tinta se traspasa y mancha el fondant), y con el dedo fui marcando todas las letras para que la tinta se impregnara en el fondant. Después, levantas el papel encerado y observas lo que se ha traspasado. Desgraciadamente, no se traspasa lo suficiente como terminar el proceso en este punto, hay que retocar las letras, con pincel o con el rotulador de tinta comestible, pero es una técnica que sirve de gran ayuda para que el resultado final sea el que quieres.

Para que veáis en qué consiste la técnica, he preparado un vídeo mini-tutorial.

Espero que os sirva de ayuda!

Tarta con encaje comestible, ¿cómo hacerlo?

16 Sep

Hace un tiempo os enseñé mi primera tarta con encaje comestible. Ya os dije que me encantaba el encaje en las tartas, sobre todo, para las tartas románticas.

Bueno, pues, lo he vuelto a hacer. Lo confieso, es mi debilidad. Queda taaannnn bonito!

Hoy os quería enseñar un par de tartas de boda que realicé con este tipo de encaje y a la vez, mostraros un poquito más cómo se hace, para que veáis lo súper fácil que es!

Para elaborar el encaje comestible necesitas una pasta especial y un tapete con el diseño de encaje de Silikomart. El diseño que yo he usado es el TRD05 Fantasy.

Para conseguir la pasta que se convertirá en el encaje, sólo tienes que mezclar 100gr de Tricot mix con 80gr de agua.

Con ayuda de una espátula plana reparte la pasta sobre el diseño del tapete. Asegúrate que cubres todos los agujeritos del diseño!

Una vez que has repartido la pasta, pásale un alisador de glaseado colocado en un ángulo de 45º para retirar todo el exceso de pasta y que el encaje quede perfecto!

Mira todo lo que sobraba!

Ya estamos listo para meterlo al horno: a 120ºC durante 10-12 min. Transcurrido este tiempo, sacas el tapete, lo dejas enfriar y, con cuidado, despegamos el encaje.

Una vez que has forrado tu tarta con fondant, sólo tienes que colocarlo sobre éste aplicando un poco de glasa. Yo lo hice con ayuda de la boquilla nº2 de Wilton, aplicando la glasa en zonas “estratégicas”, como los picos del encaje.

Y el resultado, tartas tan románticas como estas dos que os enseño:

La tarta de boda de Olga y Sergio: querían encaje, rosas en tonos nude y sus iniciales en una placa vintage

Y la tarta de Mari y Toño: encaje y rosas en blanco y dos tonos de rosas, como el ramo de la novia

Bueno, en la entrada de hoy os he frito a fotos, jeje!! No puedo evitarlo, el encaje es tan bonito que no puedo dejar de disparar la cámara!!!!

Un beso!
Paula

Tutorial: Tartas con bordes rectos I

14 Jun

He titulado a esta entrada “Tutorial” pero en realidad sólo pretendo contaros, de la manera más gráfica posible, cómo lo hago yo. Existen diferentes maneras de conseguir bordes rectos y ya se sabe que, cada maestrillo tiene su librillo, así que en esta entrada pretendo contar lo que me ha funcionado a mí.

Desde hace bastante tiempo me obsesiona la idea de los bordes rectos en las tartas. Sobre todo en blogs americanos este tipo de tartas se llevan un montón y a mí, particularmente, me gustan mucho, me parece que le da un toque limpio y muy elegante a la tarta. Hay gente que prefiere los bordes redondeados y los rectos le parecen demasiado “modernos”…bueno, para gustos…

Así que, en mi obsesión por conseguir estos bordes me he tragado tutoriales y vídeos en Youtube por un tubo, me he comprado varias clases online en Cratsy (recomendables 100%, he aprendido más en estas clases que en algún que otro curso…) y he horneado y ganacheado muuuuucho!! Hasta que un día… voilá!! Ahí estaban!! Los bordes rectos en mi tarta!!!

Aquí podéis observar el cambio brutal de tarta:

Como para elaborar una tarta fondant son varios los pasos que hay que seguir, iremos poco a poco. Empezamos con la masa, horneado, y nivelado.

Moldes y horneado:

Para hornear, yo habitualmente utilizo moldes de layer cakes o moldes extra-profundos. La ventaja de los moldes de layers es que el tiempo de horneado del bizcocho se reduce mucho. Yo tengo 3 unidades de cada molde y así de una tacada, horneo toda la tarta. Además, ya tienes las capas hechas, no hay que dividir el bizcocho después. La desventaja es que al montar las capas para formar la tarta hay que hacer un paso más para alisarla, luego lo vemos.


Tanto si uso un molde como otro los rocío con spray antiadherente Bake easy, y si uso un molde extra-profundo, forro las paredes con papel de horno (con más altura que la del molde) para intentar evitar que me salga la temida “barriga”. He comprobado que si horneas el bizcocho a una temperatura más baja de lo habitual, unos 160º, reduces bastante esta “barriga” en el bizcocho.

Cuando tengo los moldes preparados, reparto la masa, pesando la cantidad de masa que echo en cada molde para que las capas queden igual y aliso con la espátula antes de meterlos en el horno.

Nivelado:

Una vez que tenemos los bizcochos fríos tenemos que nivelarlos, es decir, tenemos que quitarles la “barriga” que le ha salido al hornearlos y dejarlos lisos y rectos. En algunas ocasiones, la cantidad de “barriga” que hay que quitar es grande, sobre todo si habéis horneado en un molde profundo y no layer cake. Esto hace un duelo terrible, al menos a mí! pero pensad que tenéis desayuno para días!!

Si habéis horneado en modes de layer cake y lo que sobresale supera el molde, una forma rápida de nivelar es directamente, sin sacar el bizcocho del molde, con un cuchillo apoyándolo en el borde del molde. Si el bizcocho no sobresale del molde, hay que nivelar usando la lira cortadora.

Si habéis usado un molde normal, hay que quitar la “barriga” con la lira cortadora y crear las capas también con la lira.


Y ahora vamos con el paso “extra” que os comenté anteriormente si usáis los moldes de layer. Una vez que tenemos las capas niveladas, las colocamos una sobre otra para formar la tarta. Al haberse horneado las capas por separado, muy probablemente no coincidirán a la perfección, una capa sobresaldrá un poco más que otra.

Así que lo que yo hago, es corregirlo usando un rallador, sí, sí! un rallador, funciona genial!

Cuando tengo las capas repasadas, pincho cada capa con un palillo, para saber, una vez rellene las capas, el lugar exacto dónde íban. Es un buen truquillo…

El  siguiente paso es calar el bizcocho, es decir, mojar cada capa con almíbar. Para preparar el almíbar sólo tenéis que disolver la misma cantidad de azúcar que de agua calentando y añadir el aroma que queráis. Este paso es fundamental. Tened en cuenta que, para tartas fondant, el bizcocho se ha de hornear al menos 48horas antes de comerla, ya que la miga se tiene que asentar antes de forrarlo con fondant y que posteriormente viene la decoración de la tarta que puede llevarnos bastantes horas…Calando los bizcochos conseguimos que la tarta se mantenga jugosa.

Y el último paso, antes de ganachear la tarta es rellenar las capas. Podéis rellenarlas de la buttercream que más os guste, añadir algo de mermelada, o con el mismo ganache con el que forraremos la tarta.

Y así, capa a capa, tenemos nuestra tarta montada y lista para ser forrada con ganache.

Bueno, pues hasta aquí la primera entrega, que si no, me queda un post muy largo y os aburrís! En la próxima ganacheamos y forramos con fondant. Espero que lo que os he contado os haya servido de ayuda!

Besazos!

Mi curso en Alma´s Cupcakes!

18 Feb

Y al fin, después de 2 meses de espera, llegó el día… mi curso en Alma´s Cupcakes!!

Así que el pasado sábado me subí a un Ave destino Madrid, para conocer a Alma, para ver su taller y sobre todo, para aprender muchas cosas de las tartas fondant. No sé si os acordáis de mi whish list de principios de año, pero uno de mis retos era hacer tartas perfectas, y en ello estoy, quiero hacer tartas lisas, lisas! Otro de mis deseos era asistir a un curso de Alma, así que con esto ya tacho 2 deseos de mi lista, de golpe.

Supongo que ya tod@s conocéis, al menos por fotos el taller de Alma, es precioso. Al entrar, el floreado papel pintado lo inunda todo, y la entrada está llena de cupcakes, tartas y galletas, a cuál más bonita…He visto tantas veces el taller por fotos que al entrar tuve la sensación de ya haber estado allí antes! Y al avanzar un poquito más, entras a la cocina más chula que yo haya visto, con una gran isla en medio y una mesa enorme para poder trabajar.

Y como no, las reinas de la cocina, las 3 Kitchen Aid, preciosas…

El curso consistió en montar una tarta de 2 pisos y decorarla con una flor, rosa o peonia. El piso inferior de la tarta es bizcocho y el piso superior es un dummie, así aprendimos a forrar dos superficies diferentes y, sorprendentemente, el dummie me resultó más difícil!

Aprendimos a forrar la base de la tarta con fondant y colocar correctamente la cinta.

Después de tener los 2 pisos montados, pasamos a decorar con glasa: decorar la unión de los dos pisos, la base, así como aprender a hacer adornos tipo “barroco”.

Y ahora, la flor. Yo elegí la peonia, nunca había hecho una y tenía un montón de ganas!

Y…tachán!!! Tarta terminada!! Quedó chula, eh?? Imaginaos como tuve que pasarlo para llevar la tarta del taller al hotel (pensaba volver en metro, pero finalmente, opté por taxi) y del hotel al Ave de vuelta para Zaragoza. Creo que pasar la tarta por el escáner ha sido una de las situaciones más raras que he vivido!!

Total que después de todo, fue imposible partirla para comerla! y eso que la crema del relleno estaba de vicio…pero fue imposible…sólo pensar en destrozarla con un cuchillo..noooo!!! Así que, de momento, está decorando mi salón, y allí se quedará hasta que le encuentre un sitio mejor.

Así que, resumiendo, ha sido todo un placer realizar este curso, conocer a Alma que es encantadora, aprender todo lo que nos enseñó, trucos, consejos…Aquí la podéis ver en plena acción:

Que no se me olvide! Mención especial para la pinche, que a pesar de estar con el brazo escayolado nos ayudó un montón, siempre pendiente de nosotras, fue un amor!

Y por supuesto, a todos los compis del curso, aquí están casi todas las tartas que hicimos, faltan algunas, sorry!!:

Feliz como una perdiz!!!

Besos!!!

Paula