Recetas por palabras clave: tarta boda

Tarta con encaje comestible, ¿cómo hacerlo?

16 Sep

Hace un tiempo os enseñé mi primera tarta con encaje comestible. Ya os dije que me encantaba el encaje en las tartas, sobre todo, para las tartas románticas.

Bueno, pues, lo he vuelto a hacer. Lo confieso, es mi debilidad. Queda taaannnn bonito!

Hoy os quería enseñar un par de tartas de boda que realicé con este tipo de encaje y a la vez, mostraros un poquito más cómo se hace, para que veáis lo súper fácil que es!

Para elaborar el encaje comestible necesitas una pasta especial y un tapete con el diseño de encaje de Silikomart. El diseño que yo he usado es el TRD05 Fantasy.

Para conseguir la pasta que se convertirá en el encaje, sólo tienes que mezclar 100gr de Tricot mix con 80gr de agua.

Con ayuda de una espátula plana reparte la pasta sobre el diseño del tapete. Asegúrate que cubres todos los agujeritos del diseño!

Una vez que has repartido la pasta, pásale un alisador de glaseado colocado en un ángulo de 45º para retirar todo el exceso de pasta y que el encaje quede perfecto!

Mira todo lo que sobraba!

Ya estamos listo para meterlo al horno: a 120ºC durante 10-12 min. Transcurrido este tiempo, sacas el tapete, lo dejas enfriar y, con cuidado, despegamos el encaje.

Una vez que has forrado tu tarta con fondant, sólo tienes que colocarlo sobre éste aplicando un poco de glasa. Yo lo hice con ayuda de la boquilla nº2 de Wilton, aplicando la glasa en zonas “estratégicas”, como los picos del encaje.

Y el resultado, tartas tan románticas como estas dos que os enseño:

La tarta de boda de Olga y Sergio: querían encaje, rosas en tonos nude y sus iniciales en una placa vintage

Y la tarta de Mari y Toño: encaje y rosas en blanco y dos tonos de rosas, como el ramo de la novia

Bueno, en la entrada de hoy os he frito a fotos, jeje!! No puedo evitarlo, el encaje es tan bonito que no puedo dejar de disparar la cámara!!!!

Un beso!
Paula

La tarta de boda de Raquel y Kristian

2 Ago

Aún a riesgo de que este post no lo lea nadie porque tod@s los que estáis ahí detrás estéis ya de vacaciones (qué envidia! por cierto…), quería enseñaros la segunda tarta de bodas del pasado fin de semana.

Era para la boda de Raquel y Kristian. Raquel se puso en contacto conmigo hace mucho, mucho tiempo, es una chica previsora! Y a lo largo de todos estos meses hemos intercambiado millones de emails!

Tenía claro que quería colores pasteles y con un aire muy romántico. He de decir que la tarta iba acompañada de 120 minicupcakes a juego, pero, lo siento!! ya no pude hacer más fotos…la verdad es que justo me vino para hacer éstas que os enseño, fue un día muy estresante. Recordad que el día anterior se había casado una de mis mejores amigas y también había preparado su tarta de boda!

Raquel me pasó una foto de la tarta que quería y en ella me basé para intentar hacerla a su gusto.

Y parece que lo conseguí porque al día siguiente tenía un email agradeciendo el trabajo hecho y con una foto de los novios cortando la tarta. Cómo me gusta leer esos emails, llenos de alegría y que te recompensan de una manera difícil de explicar.

Así que sin duda, después del estrés vivido, las pocas horas dormidas, el cansancio y el miedo inexplicable que sientes al transportar la tarta hasta una provincia diferente a la tuya, rogando que al abrir la caja no te encuentres el desastre…después de todo y, como siempre me pasa, sientes una felicidad enorme al comprobar que has formado parte, de alguna manera, en el día más especial para dos personas y ésa es una de las razones por las que me gusta tanto esto.

Muchísimas felicidades para Raquel y Kristian, que seáis muy felices!!

La tarta de boda de Paola y Gerard

30 Jul

Este ha sido un fin de semana de muchas emociones, emociones de todo tipo!!
La emoción de ver casarse a una amiga, de vivir con ella ese día tan especial y de formar parte de sus recuerdos al tener el placer de prepararle su tarta de boda. Al mismo tiempo es una gran responsabilidad, o al menos, así me lo tomé yo…y más cuando te dan carta blanca para hacer lo que quieras porque esa persona confía plena y ciegamente en ti.

El viernes se casaron Paola y Gerard y, como os digo, tuve el inmenso placer de regalarles la tarta de su boda. Lo único que Paola me dijo es que le haría ilusión que la tarta tuviera violestas africanas.

Al escuchar esto, he de confesarlo, sufrí un momento de estrés total, “violetas africanas???”…Así que ya me véis a mí, histérica y atacada poniendo en Google “cómo hacer violetas africanas con fondant”. Menos mal que al ver la galería de imágenes las violetas africanas me parecieron las violetas de toda la vida, así que pude respirar un poco más tranquila.

El estilo de la boda sabía perfectamente cuál iba a ser porque había compartido con Paola infinidad de emails sobre el tema, intercambiado fotos de detalles bonitos que encontraba por diferentes blogs…así que pensé en la tela de rafia para darle un aire campestre y un poco rústico, y además con las violetas creo que queda muy bien.

La verdad es que fue un momento súper emocionante, ése en el que aparece la tarta, que ninguno de los dos habían visto hasta ese instante, con la canción de El Niño Gusano sonando de fondo…y cuando Paola me dijo ” me encanta!”, por fin, respiré tranquila.

Qué nervios!!! Entre que tuve que leer una lectura muy personal en la ceremonia, que casi no termino por mis ganas locas de echarme a llorar de la emoción y el momento tarta…creo que ha sido la boda que he vivido con más estrés de todas a las que he asistido!!! Pero mereció la pena, fue preciosa, repleta de detalles y la novia (y el novio, claro!) estaban impresionantes!

Después de cortar la tarta la pusimos en la candy bar obra de Paola y otra amiga, Sofía, que siempre hace unas sweet tables súper bonitas!

Y para rematar mis nervios, al día siguiente tenía que entregar otra tarta de boda fuera de Zaragoza! Pero esto es otra historia que os contaré en próximos posts…

Para terminar, desearles toda la felicidad del mundo y más a los recién estrenados marido y mujer: que seáis muy felices chicos!!!