Recetas por palabras clave: leche

Minimagdalenas de miel y nueces

20 Ene

Estas navidades me han regalado un libro muy original “Minimagdalenas” de Sandra Mahut, Libros Cúpula. Viene en un estuche con dos moldes de silicona para hacer esta versión mini de las tradicionales magdalenas. Aunque de tradicionales tienen más bien poco, porque para mi sorpresa, estas delicias se pueden hacer también en salado! La verdad es que nunca me lo había planteado, pero todas las recetas que aparecen en el libro tienen muy buena pinta y como el tamaño es la medida de un bocado, es ideal como apetitivo, en su versión salada o para tomar un café con gente en casa, en su versión dulce. En definitiva, una idea muy original!

Esta vez me he animado con unas minimagdalenas de miel y nueces.

Ingredientes

75g harina tamizada
60g mantequilla reblandecida
75g azúcar
1 huevo
1 cuchara sopera de leche
1/2 cucharadita de levadura
1 cucharada de miel
un puñado de nueces picadas

Batimos el huevo con el azúcar hasta obtener una masa blanquecina. Añadimos progresivamente la harina y la levadura tamizadas, luego incorporamos la mantequilla reblandecida y la leche. Mezclamos hasta conseguir una masa uniforme.

Añadimos la cucharada de miel y las nueces.

Dejamos reposar la masa en la nevera durante 30 minutos.

Precalentamos el horno a 220º. Aunque vamos a usar moldes de silicona, que en teoría no necesitan engrasado, yo los he pintado con aceita antes de añadir la masa. Ponemos una cucharadita de masa en cada hueco del molde, sin rebosar, porque en el horno la masa va a subir y si no, las minimagdalenas se pegarán unas con otras y no nos quedarán con una forma bonita.

Horneamos de 3 a 4 minutos a 22oº y luego de 3 a 6 minutos a 180º, hasta que las minimagdalenas cojan color. Con estas cantidades salen unas 40 minimagdalenas.

Brocheta de frutas con natillas

7 Ene

Ayer hubo comida en casa, venían los reyes! y pensando en qué postre hacer se me ocurrió éste. No quería hacer algo demasiado empalagoso o algo tipo bizcocho porque después de la comida venía el típico roscón, así que hice unas natillas, pero caseras eh!! nada de preparados, con una brochetas de frutas untadas en chocolate. El postre gustó, así que os animo a probar, porque las natillas salieron muy ricas y la verdad, no es nada difícil hacerlas. Ahí va…

Ingredientes

1 litro de leche
5 yemas
150g azúcar
un trozo de la piel de un limón
una vaina de vainilla
20g de maizena
canela

Para las brochetas:

fruta, en este caso, mandarina y plátano
chocolate para fundir

Ponemos la leche en un cazo (reservamos un vaso para disolver la maizena) y añadimos la vaina de vainilla, que previamente hemos rajado con un cuchillo y hemos sacado las semillitas, y la piel del limón. Ponemos a fuego lento y cuando empiece a hervir retiramos y dejamos unos minutos para que se mezclen los sabores. Después sacamos de la leche la vaina y la piel del limón y reservamos.

En un bol mezclamos las yemas y el azúcar. En el vaso de leche que hemos reservado disolvemos la maizena y se la añadimos a las yemas. Mezclamos y añadimos a la leche.

Ponemos el cazo otra vez en el fuego y removemos hasta que espese. Es importante que sea a fuego lento y que la mezcla no llegue a hervir. Cuando espese colamos las natillas y las echamos en los vasos donde vayamos a presentarlas. Reservamos y cuando se enfríen las metemos a la nevera hasta el momento de servir.

Para las brochetas, solo tenemos que cortar el plátano en trocitos, la mandarina en gajos y los bañamos en chocolate fundido. Insertamos la fruta en unos palitos de brocheta y metemos en la nevera para que el chocolate endurezca. Yo lo he hecho con esta fruta, pero con fresas, por ejemplo, también quedaría muy bien.

A la hora de servir, espolvoreamos un poco de canela sobre las natillas y colocamos encima la brocheta.

Bizcocho de leche con pasas y nueces

28 Dic

Este es un bizcocho ideal para tomar a media tarde con un café o incluso para el desayuno. Es una auténtica delicia! Esponjoso y con un sabor muy suave, os encantará! La particularidad de este bizcocho es que no lleva huevos, así que es una buena idea para las personas que son alérgicas o, simplemente, si te apetece un postre rico y no te quedan en casa.

Yo le he añadido nueces y pasas, porque me encantan, pero sin nada, el bizcocho es suficientemente sabroso ya que, como veréis, vamos a aromatizar la masa con limón y canela.

Ingredientes

7  tacitas de leche
5 tacitas de azúcar
4 tacitas de aceite de girasol
2 sobres de levadura
la ralladura de 1 limón
2 cucharada de canela
500g de harina
150g de nueces
50 g de pasas

“tacita” me refiero a una taza de café

Precalentamos el horno a 200º. En un bol añadimos las tacitas de leche, las de aceite y mezclamos. A continuación, añadimos el azúcar y seguimos mezclando bien. En un bol distinto mezclamos la harina tamizada (se hace pasando la harina por un colador, hace que el bizcocho quede más espumoso porque metemos más aire), la levadura, la ralladura del limón y la canela. Cuando tenemos todos estos ingredientes mezclados, los añadimos al bol donde tenemos la leche con el aceite y el azúcar. Incorporamos poco a poco con movimientos envolventes. Cuando tenemos una masa homogénea y sin grumos, añadimos las nueces y las pasas.

Engrasamos un molde desmondable y añadimos la masa. Llevamos al horno durante 30 minutos a 200º y transcurrido este tiempo bajamos la temperatura a 175º durante 15 minutos más. Para saber si el bizcocho está hecho, clavamos un palillo o un cuchillo y si éste sale limpio podemos sacar el pastel. Es conveniente hacer este gesto antes de sacar el bizcocho porque los tiempos de cocción varían en función del horno.

Dejamos enfriar y desmoldamos. Para decorar espolvoreamos azúcar glass por encima. Como estamos en fechas navideñas, he puesto una figurita en forma de estrella para decorar con el azúcar. Así en una de estas tardes de sobremesa con la familia, lo servís con un café o un chocolate y ya veréis como a todo el mundo le encanta!